Blockchain: qué es y cómo va a cambiar su vida

Tiene un enorme potencial para abaratar costes y aumentar la transparencia en el sistema financiero

Hace unos años, una divisa virtual llamada bitcoin levantó un cierto interés en el mundo financiero. Sin embargo, hoy sabemos que lo realmente atractivo de bitcoin estaba detrás: Blockchain (o cadena de bloques, en inglés), la tecnología que permite el intercambio de bitcoin y que ha cautivado el interés de bancos centrales y entidades de todo el mundo (el año pasado, trece compañías de Blockchain atrajeron más de 365 millones de dólares de inversión, según PwC). Pero ¿en qué consiste esta tecnología tan disruptiva? Se trata de un registro contable compartido que funciona gracias a la interacción de millones de ordenadores(independientes de los servidores de bancos centrales y entidades) y en el que se puede intercambiar de forma segura y privada cualquier cosa de valor (dinero, títulos, escrituras de propiedad, documentos de identidad e incluso votos). La fiabilidad viene establecida por la colaboración masiva entre ordenadores y un código inteligente que encripta la información para que no haya fugas de datos. En ese sentido, su uso podría servir para abaratar enormemente el coste de los servicios financieros, para incrementar la rapidez de las transacciones, así como para aumentar la transparencia. «Si quieres enviar una transferencia, el banco lo que hace es certificar que tú has enviado esa transferencia y, por esa labor de certificación, te cobra una comisión. La tecnología Blockchain elimina la presencia de una tercera entidad de confianza que certifique que se ha realizado esa transacción», explica Antonio Herráiz Molina, director del programa de innovación y tecnología financiera del IEB. Por ello, los sistemas de Blockchain serán «muchísimo más baratos que las plataformas existentes porque no requerirán de un montón de recursos dedicados a confirmar la autenticidad», explica el informe de PwC. De cara al usuario, este ahorro se traducirá en 500 dólares anuales en concepto de comisiones y seguros, según la consultora Capgemini.

Un ahorro que provendrá de operaciones más allá de las transacciones, pues esta tecnología tiene aplicaciones en otros ámbitos. Por ejemplo, Blockchain tiene el potencial para acabar con el tedioso proceso de documentación e intervención humana que actualmente es necesario para comprar una casa, haciendo inútil la labor de notarios, registradores de la propiedad, etc. «En su lugar, se compartirían los datos que almacena Blockchain, conectando así todas las partes en el sistema», explica Capgemini.

Llegados a este punto, los lectores se preguntarán si esta tecnología tan prometedora no puede ser objeto de manipulaciones y hackeo, teniendo en cuenta que maneja información tan sensible. Herráiz explica que este extremo es improbable a día de hoy. «Para manipularlo, tendrías que superar más del 51 por ciento de la potencia de computación que utilizan los ordenadores Blockchain. Y eso es muy difícil. La gran amenaza es que salga alguna tecnología nueva, cuya capacidad de computación sea superior a la actual, como por ejemplo, Quantum. Entonces, sí habría un riesgo», dice.

Superada esta duda, cabe preguntarse si los usuarios de banca haremos transferencias en Blockchain dentro de poco. Sobre este punto, Herráiz cree que aún es preciso esperar un poco, unos 4 ó 5 años, antes de comenzar a ver operaciones con Blockchain. Para ello, las entidades necesitan verificar que la tecnología es segura.
En ese sentido, la mayoría de las entidades están realizando proyectos piloto para probar su uso, de cara a utilizarla de forma masiva una vez que esté madura. En España, BBVA y Santander son los bancos que más esfuerzos están dedicando a la materia, con numerosas iniciativas e inversiones. Santander UK, por ejemplo, ya está probando Blockchain en una app de pagos que, de momento, solo está disponible para empleados pero que espera lanzar para el conjunto del público una vez esté testada.

Asimismo, tanto Santander como BBVA son socios de R3 CEV, la principal iniciativa del sector financiero en la que participan 65 de los bancos más importantes de todo el mundo para buscar usos y estándares internacionales seguros bajo esta tecnología. Y es que esta tecnología solo tendrá uso si se convierte en un estándar y es utilizada de forma mayoritaria, según recuerda Herráiz.

Fuente: finanzas.com



Deja un comentario